Dos jóvenes amantes de la naturaleza decidieron rehabilitar una vivienda de sus antepasados.

Tras buscar en diferentes lugares quedaron sorprendidos por la belleza que rodeaba a esta casa. Decidieron comprarla y recuperar el caminar, las risas y el habla en una zona ya deshabitada por el hombre.

La rehabilitación ha sido cuidada en todos sus detalles. Por casualidad, buscando arquitectos encontramos un señor que vivía allí en su infancia. Sus planos respetaban y mostraban el cariño de una persona cuya niñez discurría por aquellas calles, huertos y casas.

En la casa se han utilizado materiales de derribo, los suelos han sido hechos con baldosas de barro. Este material ha sido elaborado por un antiguo tejero de la zona, si visitas la casa podrás ver un reportaje fotográfico en el que se recoge todo el proceso de elaboración.

Las lámparas las hemos buscado por viejos tejados, estas son tejas grabadas o dibujadas por las manos de antiguos artesanos, otras son brazos de vid, los cuales fuimos recogiendo por viñas arrancadas. Así como también un conjunto de elementos decorativos usados en la casa (serones, tuercas, yugo, agueras, lagar, etc...).

Todo ello ha supuesto un enorme trabajo y muchos días de dedicación para que los visitantes puedan disfrutar de la tranquilidad y belleza de la casa y su entorno.


Durante el mes de Junio y Julio el precio del fin de semana será 210 euros. En el mes de Agosto a partir de dos noches se regala otra.